domingo, 27 de marzo de 2011

frustración

perdimos esta semana en un horrible inicio de encuentro apurando las ya escasas probabilidades que nos quedaban de mantener la categoría en un partido donde el equipo llegó roto físicamente. Con un plantel mermado y sin pulso en nuestro juego en este partido se nos fue la temporada, estuvimos a punto de lograr otra vez la machada con un equipo de circunstancias en nuestro habitual juego de la ruleta rusa, tras ir hasta diecisiete puntos por debajo logramos ponernos a ocho con trece minutos por delante, hasta ahí llegamos, el plantel dijo basta, no nos quedaba más que dar pasando como pudimos un final de partido donde todos entendimos que no podíamos ganar y que se nos escapaba la categoría. Lo pase mal en ese final de partido, muy mal, quería por lo menos haber sido capaz de mantener la ficción de nuestras posibilidades hasta el final de temporada en este último tramo de liga donde el equipo estaba dando lo mejor de si mismo. En la charla de final de partido me equivoqué reprochando a mis jugadores falta de compromiso en el entreno, con más tranquilidad hice recuento, uno de mis jugadores se levantó de la cama para jugar, otro jugó con lumbalgia, también entiendo que cuidar de tus hijos va por delante del entreno y que los compromisos laborales son ineludibles e incluso un servidor falto a una de las sesione, al final, una semana como otra cualquiera en cuanto a la asistencia a los entrenamientos agravada por los lesionados. Me equivoqué en mi análisis, en realidad debía haber alabado a mis jugadores por el esfuerzo de una temporada donde no son responsables de la mala planificación de un equipo que siempre fue corto de efectivos, quien da todo lo que tiene no esta obligado a más, entiendo de verdad que la pasada tarde lo dieron, que no salieran bien las cosas no implica más que nuestro rival fue mejor en la pista y que nuestras condiciones como equipo no eran las optimas para afrontar este partido, el resto no es más que una sensación que se llama frustración.

sábado, 26 de marzo de 2011

casi

el adverbio "casi" tiene un valor aproximativo y significa, en palabras de la Real Academia de la Lengua Española, poco menos de, aproximadamente, con corta diferencia, por poco. En eso estamos, en ese poco, seguimos en el casi, nuestra intención terminar en ese casi, en estos momentos de resultados adversos y cuenta atrás en las jornadas ahí seguimos, apretando los dientes, con uñas y dientes defendiendo nuestro derecho al casi, hoy de nuevo final, hoy a seguir aguantando el casi.

sábado, 19 de marzo de 2011

disparos en el pie

en un artículo escrito por Sigmun Freud titulado "Los que fracasan al triunfar" el padre de la psicología moderna expone los mecanismos por los cuales ciertas personas sabotean sus éxitos antes de alcanzarlos , a esto es lo que en lenguaje coloquial se denomina "dispararse en el pie" y lo que en psicología se conoce como "auto sabotaje"; pues a eso, a dispararnos en el pie nos dedicamos el pasado viernes, donde por cierto hubo milagro en nuestra final de esta jornada en donde logramos la victoria, haciendo daño a nuestra propia causa sin ni siquiera ser conscientes de ello. Cuando todo discurría plácidamente y en correcta sintonía con nuestros intereses el gen de la auto destrucción hizo mella de mi equipo. Un error inicial, un comentario desafortunado, una mirada desafiante, un reproche a destiempo y cualquier mínimo detalle colmó el vaso; lo que era buen hacer, armonía y paz se convirtió en fuego cruzado y llego el disparo en el pie, un partido encarrilado se trabó y la concentración se marchó, perdimos una ventaja de más trece puntos hacia el final del tercer cuarto para ceder el empate a falta de un minuto para el final del partido y terminamos ganando con el milagro del viernes en forma de triple a tablero lo que nos mantiene con opciones en lo que queda de temporda para no bajar. La pregunta vuelve a flotar en el ambiente, ¿porque ese gen auto destructivo, que ganamos con ello? Y el caso es que me doy cuenta que no sirve de mucho el recordarlo, repetimos ese error una y otra vez, esta vez lo salvamos, nos pudo costar el decir adiós a la categoría por anticipado. Espero que la semana sirva para reflexionar, recapacitar y aprender la lección, que todo el mundo entienda que ya solo nos queda un pie en donde disparar, y si eso pasa, que te disparen en ambos pies, lo normal es caerte. Me duele que con lo que este año nos cuesta ganar no celebraramos como se merecía esta victoria, cada vez me doy más cuenta que en mi equipo somos de naturaleza extraña, para una vez que ganamos preferimos los disparos en el pie.

viernes, 18 de marzo de 2011

los viernes milagro

leo y escucho comentarios acerca de la intervención divina que en estos momentos se plantea como única solución a la permanencia de mi querido Club en la categoría. Con cinco partidos por delante, un equipo muy mermado y unos resultados de las últimas semanas de nuestro rivales que no nos han favorecido para nada parece que el diagnóstico común de nuestra permanencia pasa por un milagro. En el año 1957 el gran Luis García Berlanga dirigía Los jueves, milagro una comedia - siempre al estilo "berlanganinano"que suele derivar hacia la ácida crítica social - sobre la vida rural de un pequeño pueblo llamado Fuentecilla, una localidad que vivió mejores momentos asociados a su balneario y que en estos momentos su declive es tal que ni el tren para en la estación. Buscando soluciones a la decadencia del lugar el dueño del Balneario urde un plan con las fuerzas vivas de la localidad, el alcalde, el maestro, el barbero, el dueño de un hotel y un acaudalado personaje local para montar secretamente una "aparición mariana" como la de Lourdes que atraiga al turismo, que los devotos llenen el balneario y que en definitiva se dejen su dinero en el pueblo. Este quinteto se pone manos la obra y deciden que uno de los vecinos del pueblo, con un extraordinario parecido a la talla de San Dimas ,monte cada jueves el supuesto milagro de la aparición del santo, presentando la película una jocosa sátira social de la España de los 50 donde se burla sin pudor de la omnipresencia de la religión en el mundo civil y de su enorme capacidad de influencia. A nosotros como equipo de baloncesto y a modo de fuerzas vivas de Fuentecilla nos toca inventarnos en esta jornada nuestra aparición mariana sobre la pista que consiga sacar algún resultado positivo en nuestro próximo encuentro. En homenaje al gran Berlanga, este viernes milagro.

viernes, 4 de marzo de 2011

épica

entre el abismo y la épica se presenta este final de temporada, un solo fallo y nos vamos al abismo que representa la segunda zonal, el mejorar no implica que salgamos del borde del acantilado solo que todavía no caemos, un solo error y nos caemos con todo el equipo, y nunca mejor dicho, quedándonos colgados en tierra de nadie en este final de temporada. Nuestra situación es la de las famosas líneas rojas, la línea roja que si cruzas ya no puedes volver. Mañana por la tarde primera línea roja, primera final a cara o cruz en lo que promete para nosotros ser una autentica prueba de fuego en cuanto al funcionamiento de la lógica y la estadística. Con un equipo que debido a la acumulación de bajas hoy por hoy no pasaría la ITV en el último entreno les dije a mis jugadores que nos faltan cinco victorias. Pase lo que pase prometo no hacer como Messina, un servidor no dimite, conozco a mis jugadores, conozco a mi equipo, lo difícil lo hacemos pronto, ya lo hemos hecho al complicarnos la vida hasta el limite, lo imposible tardamos un poquito más, nos toca lo imposible.

domingo, 27 de febrero de 2011

mundo viejuno

solamente quienes viven en el metalenguaje y las prácticas del "frikismo" del mundo paralelo liderado por Joaquín Reyes - mundo que se alimenta del espíritu que imbuía a aquel mítico programa de la "hora Chanante" a mayor gloria del espacio Internet que proporcionó grandes audiencias a la Paramount Comedy- serán capaces de entender el completo y complejo significado que desprende el título de esta entrada, ese es mi equipo, mundo viejuno, tras dos semanas con buenos partidos y dolorosas derrotas el diagnóstico esta para un servidor meridanamente claro, mi equipo solo compite cumpliendo dos condiciones, primero si no cometemos errores, segundo si tiene todo el plantel disponible. Mi equipo de este año, diez jugadores reales - un jugador virtual que tiene ficha y lesión completa para la temporada - es un conjunto donde en mi cabeza cada uno tiene su rol, en cuanto nos tenemos que salir de ese esquema no hay resultados posibles. Como siempre y como pasa en todo equipo que se precie puede haber jugadores que no estén contentos con el rol asignado o que consideren que merecen jugar más minutos; como siempre intento, no siempre lo consigo, que nadie juegue más de treinta minutos ni menos de diez, que todo el mundo sea participe, las proporciones son variables con un equilibrio ideal de veinticinco minutos el que más juega y quince el que menos, no siempre es posible. Mi esquema entre las ahora famosas primera y segunda unidad esta claramente definido, empiezo por lo más fácil, dos jugadores con facilidad de tiro exterior sobre todo desde más allá de la línea de 6,25 comparten minutos y se intercambian la posición en el campo, muy difícil que jueguen juntos. En el juego interior apuesta inicial por dos jugadores, un cuatro polivalente a cinco y un cinco clásico la primera unidad, dos jugadores, el más joven del plantel y el más veterano en la rotación del juego interior. Los cuatro jugadores restantes los planteo en grupos de dos buscando combinar en sus características mover el balón, defensa y posibilidad de tiro exterior siempre procurando que jueguen juntos un binomio que combine la dirección de juego, proporcione intensidad defensiva y ofrezca para la anotación opciones de media distancia. A este esquema de jugadores rotaciones constantes que nos permitan mantener la que es, cuando lo hacemos bien, nuestra mejor virtud, la defensa. Este es mi equipo y este es mi planteamiento ideal de esta temporada, si conseguimos mantener este esquema tenemos opciones, cualquier desbarajuste en este planteamiento y nos vamos del partido, falta de concentración, falta de algún jugador, alguien se sale de su rol, merma y mucho nuestra posibilidades. En el encuentro de esta semana sumamos a un jugador enfermo y un semi lesionado la pérdida por lesión de otros dos jugadores, rodilla y tobillo, el esquema se me va, lo dicho, mundo viejuno.

martes, 15 de febrero de 2011

engaño colectivo

decía el ya subcampeón de copa Ettore Messina al inicio de la semana pasada en el preludio de la que probablemente es la mejor competición de baloncesto de la temporada -el fin de semana de la Copa del Rey- en relación a su equipo que "El Madrid vive un engaño colectivo". Reflexionaba el italiano en como el glorioso pasado de su Club impedía de alguna manera el tener a sus actuales dirigentes la paciencia suficiente para que el proyecto por el que se ha apostado creciera y diese sus frutos, hablaba Messina en como el hecho de ser herederos de una historia gloriosa no ayudaba en nada a sus jugadores a enfrentar un presente mucho más complejo, difícil y duro donde para poder ganar el primer objetivo es saber competir ante unas circunstancias mucho más adversas en este mundo del baloncesto moderno donde la hegemonía de años pasados no es más que una ensoñación y cada partido cuesta ganarlo frente a rivales que buscan lo mismo que tú y ponen todo su esfuerzo, empeño y recursos en conseguirlo. No soy un gran seguidor del juego que practica el italiano como entrenador sin embargo no dejo de admirar su facilidad para realizar análisis alrededor de este juego, el concepto que él usa "engaño colectivo" me da la oportunidad de pensar acerca de lo que creo esta pasando a mi equipo y mis jugadores como grupo en esta temporada. Cuando decidimos optar en jugar en una categoría superior ante la cesión de derechos de un Club pregunte a mis jugadores y a nuestra junta directiva si esta era una decisión correcta, desde el punto de vista de la dirección del Club no había lugar a dudas, subir de categoría no es nada fácil, si teníamos la oportunidad de una ascenso aunque fuese a nivel de despachos estabamos obligados a aprovecharlo; a nivel deportivo tampoco se plantearon dudas, los jugadores estaban seguros de su nivel competitivo, de hecho siempre me recuerdan que una gran parte de sus años de baloncesto pasaron en nuestra actual categoría, la seguridad de ser competitivos y poder mantener la categoría era total; la realidad nos muestra que somos un equipo muy veterano proveniente de mitad de la tabla de la segunda zonal y como no podía ser de otra manera llevamos toda la temporada coqueteando con las plazas de descenso. En esta pasada jornada sufrimos una estrepitosa derrota ante uno de los rivales directos con los que nos jugamos la permanencia, un equipo que nos aventajaba en una victoria nos pasó literalmente por encima en un encuentro que era a vida o muerte y para nosotros no fue más que muerte, comenzamos con el pie cambiado, el 20% de nuestro jugadores no asistían al encuentro, dos de nuestros jugadores por circunstancias personales no asistieron al partido por lo que nos presentamos casi en cuadro con ocho jugadores a este que se suponía, al menos para nosotros, trascendental choque; el día que se supone nos jugábamos gran parte de nuestras opciones a mitad del segundo cuarto ya estábamos fuera de sitio, la charla de la semana no sirvió para nada más que poner en evidencia que es más fácil hablar que poner en práctica lo hablado, repetimos errores, los jugadores y el banco, todos a la vez y todos juntos con el resultado de una derrota por mas de treinta puntos que nos deja a dos victorias de la permanencia, casi dependiendo ya de resultados de terceros para seguir en la categoría y con una sensación muy jodida entre la impotencia y la de no encontrar la tecla que nos permite cambiar nuestra dinámica de mal juego. Finalizado el encuentro me quede sentado rumiando nuestra debacle esperando la salida de mis jugadores, salimos los últimos del recinto deportivo junto con uno de nuestros rivales del día que dijo la siguiente frase en referencia al plantel que nos acababa de machacar "todos somos del noventa y uno"; en esa frase se resume nuestro propio engaño colectivo, es necesario para nosotros olvidar nuestro pasado como jugadores de baloncesto y trabajar desde nuestro presente, para ser competitivos necesitamos asumir nuestra realidad y sus propias limitaciones, si nos seguimos machacando a nosotros mismos respecto a lo que no podemos hacer, la edad manda, estaremos contribuyendo a cercenar nuestra posibilidades respecto a lo que si podemos llevar a cabo, asumir nuestras realidad es el primer paso para competir, el resto no es más que una ensoñación de un pasado que no volverá sobre todo porque la mayoría de mis jugadores ya no pueden afirmar aquello que somos del noventa y uno. El nuestro es un equipo que tiene su virtud más en no cometer errores que en sumar aciertos, en aprovechar aquello que podemos hacer que en inventar opciones imposibles fuera de nuestras posibilidades, quien hace todo lo que puede no esta obligado a más, todavía queda liga, llevamos demasiados partidos en las botas como para tirar por adelantado la toalla.